El peligro de la selección por un directivo

El peligro de la selección por un directivo

En la selección de un candidato para una empresa, aparte de una serie de figuras típicas (empresa de selección, Director de RRHH de la propia empresa, etc.) suele intervenir la persona  para la que el candidato trabajará de manera muy directa.

 

Se trata de los directivos, es decir, personas vinculadas a la organización a la que simplemente prestan sus servicios profesionales. La situación es típica: una persona es ascendida y para montar su equipo contacta con personas con las que ya ha trabajado en el pasado y se fía de ellas, de manera que en un plazo de tiempo el equipo está formado.

Y de repente, el directivo, que permanentemente está atento a nuevas posibilidades profesionales, abandona la empresa y el equipo queda huérfano. Para reemplazar a esta persona la empresa buscará a otra persona capacitada, que iniciará su trabajo con un equipo que hereda del anterior directivo. Y éste hará lo mismo: tratará de rodearse de personas de su confianza y orillará  a los antiguos.

 

¿Por qué ocurren estos movimientos? Porque en todo proceso de selección, el directivo se pregunta sobre el candidato:

¿Me será útil a mi carrera profesional? Es decir, me hará “vender” más? Y es que el directivo también tiene marcados sus objetivos y los tiene que cumplir.

Pero el candidato, que también tiene una carrera profesional, debe preguntarse lo mismo acerca del directivo

¿Me será útil esta persona en mi carrera profesional? Es decir, ¿me hará crecer profesionalmente o me va a perjudicar?

Y esto es un movimiento constante. En ocasiones puede llegar a producirse un mobbing hacia los miembros del antiguo equipo.

Por ello, a la hora de acudir a la entrevista, una vez superada la empresa de selección, hemos de saber muy bien con quien de la empresa nos vamos a entrevistar. Si es el dueño, podemos estar tranquilos, pues normalmente el dueño no se va.

Pero si es un directivo nos tenemos que informar por vía linkedin o facebook de todo lo que podamos saber de él,- El ya lo habrá hecho sobre nosotros. Y sobre todo cuantos cambios de empresa ha realizado.

Normalmente el directivo hará una pregunta muy clásica: ¿Dónde se ve Ud. dentro de 5 años? Y nuestra respuesta ha de dar sensación de estabilidad en la posición.

El directivo respira cuando sabe que como mínimo tendrá a aquel empleado mientras él esté en aquella empresa. En consecuencia, cuando el directivo nos invite a hacer alguna pregunta, después de preguntes de cortesía acerca de la empresa, ¿por qué no hacerle la misma pregunta? ¿Dónde se ve Ud. dentro de 5 años? No es una pregunta baladí, sino muy pertinente. La pregunta le sorprenderá, pero si es un “saltamontes” probablemente no nos interesará trabajar para él, pues a la mínima se irá y nuestra carrera profesional se verá perjudicada.

La solución para el antiguo equipo es la de buscar otro proyecto, pero las prisas son malas consejeras y por la precipitación toman decisiones equivocadas y no siempre beneficiosas para su carrera profesional.

 

El asesor de carreras profesional ayuda a tomar la distancia precisa, a saber realmente cuál es el valor profesional de la persona y a qué puede aspirar para proyectar su carrera profesional de manera adecuada.

 

Guillem Recasens

guillem@recasens-ros.com

T.- 934521614

M.- 659542452

www.recasens-ros.com

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.