El síndrome del afinador de pianos Steinway

El síndrome del afinador de pianos Steinway

 

En muchas ocasiones, cuando una persona se hace un replanteamiento profesional, la primera cosa que le aterra es reconocer que durante toda su vida profesional sólo ha hecho un trabajo y siempre muy parecido, aunque haya habido ascensos en su carrera profesional.

Y se pregunta “qué otra cosa puedo hacer, si solo se hacer…” Es lo que se llama el Síndrome del afinador de pianos Steinway. Efectivamente, si nuestro trabajo es éste, a la hora de buscar alternativas quizá es preferible ampliar un poco la perspectiva hacia “afinador de pianos”, o “afinador de instrumentos de cuerda”, etc.

Si no, nos vemos en un callejón sin salida, y hay una tendencia a elegir un trabajo similar al que tenemos, porque también las empresas buscan alguien que esté ya rodado.

Pero esta manera de pensar es perniciosa y falsa. En el desempeño de nuestro trabajo muy a menudo desarrollamos competencias que son valiosas pero no sabemos desgajarlas de lo que son las funciones, porque no hemos aprendido a hacerlo. Y si nos basamos en distinguirnos de otros competidores por “funciones” nada más, nuestro pretendido cambio está condenado al fracaso, por muchos CV que mandemos a las empresas de selección, porque nadie podrá dar más valor a uno que a  otro.

Es decir en el desarrollo de nuestro trabajo hay ocasiones en que nuestras decisiones no pueden ser circunscritas exclusivamente a un ámbito profesional. La proactividad, el trabajo en equipo, la capacidad de priorizar, la delegación, etc.  son auténticas competencias o habilidades que, desarrolladas, dan lugar a logros valorables. Hay que saber separar el grano de la paja para aprovechar e incluirlo en un CV que tenga interés para un tercero.

 

Ahí es donde redunda la labor del Consultor de Carreras Profesionales, pues atesora una experiencia y entiende lo que van a valorar quienes lean un CV basado en logros y competencias, de otro basado en funciones.

 

En lugar de funciones hay que ser capaz de compactarlo y poner “Áreas de conocimiento o de experiencia”, para demostrar que vamos con la mochila bien equipada y que tenemos un bagaje o expertise en el trabajo. Pero no nos confundamos, a partir de una primera fase en que nos van a elegir por nuestros conocimientos, en las subsiguientes nos van a elegir por nuestras competencias. Porque lo “técnico” se puede aprender fácilmente pero las competencias son un concepto mucho más sutil, y supone el ser exitoso en el desempeño del trabajo, que es mucho más que simplemente hacer el trabajo de manera eficaz.

Y sin duda estos CV son los que aseguran el éxito y la posibilidad de hacer entrevistas de trabajo y dar respuestas con contenido y valiosas.

 

Guillem Recasens

Recasens&Ros

www.recasens-ros.com

Guillem@recasens-ros.com

M.- 659542452

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