Tiempo de presencia no es equivalente a eficiencia.

Tiempo de presencia no es equivalente a eficiencia.

 

Este adagio, que parece una obviedad, en realidad no lo es tanto. Responde a una concepción arcaica y trasnochada de que algunos “jefes” consideran que el tiempo de presencia en el puesto de trabajo significa compromiso con el proyecto, lealtad al líder y sacrificio horario. La rentabilidad del profesional, es cosa aparte. Ni lo consideran.  Y la promoción profesional, menos.

 

Afortunadamente, la descripción anterior es cada vez más anecdótica, aunque aún quedan muchas empresas con líderes hechos a sí mismos, con poca formación, y con un alarmante déficit en habilidades directivas. Personas que les ponen muchas horas con pocos resultados y con ello “queman” a sus empleados que se ven constreñidos a aguantar el calvario.

 

La realidad es que todos ocupamos una posición y aguantamos en la misma por tres motivos:

  • No queremos cambiar de posición, porque, entre otros aspectos, estamos contentos con el trabajo, la empresa, los compañeros, los proyectos y el sueldo.
  • No podemos cambiar de posición, porque podemos tener determinadas cargas familiares o servidumbres o por poca preparación que hace inviable un cambio de trabajo.
  • No sabemos cambiar de posición o de trabajo. Este aspecto es el más peligroso, porque en realidad se desconoce que sí se puede cambiar y es más fácil de lo que parece. Hay herramientas y maneras de cambiar de trabajo y de posición. Ahí es donde el consultor de carreras tiene un papel fundamental.

 

Lo que sucede es que mientras estamos trabajando en una organización que nos disgusta, pensamos más en los problemas que hay en el trabajo que en las oportunidades que hay en el mercado. Es la versión moderna del “mito de la caverna” de Platón. Y de este modo, se desaprovechan muy buenos profesionales con talento e innovadores, que por no hacerse notar en el mercado, sufren un calvario diario, y son incapaces de aflorar una energía de alto valor que disminuye a diario con este tipo de jefes tóxicos.

¿Qué se puede hacer para propiciar un cambio profesional?

  • Es básico e imprescindible hacer un chequeo profesional, en conocimientos y competencias. No tanto psicológico, sino en lo que las empresas valoran.
  • Ser capaz de hacer un inventario de logros (lo más difícil). Muchas personas a lo sumo saben exponer sus funciones, pero desconocen (o no les importa) que parte de valor aporta su trabajo al proyecto final.
  • Exponer en un CV o de palabra lo que podemos aportar a una nueva empresa y lo rentables que somos. El mensaje no se puede improvisar. Se debe trabajar minuciosamente para obtener un resultado.
  • Esto se pude hacer motu proprio o bien con la ayuda especializada de un consultor de carreras, que es la garantía de un trabajo sistematizado, riguroso y ordenado que conduce al final del proceso, sin duda a conseguir el cambio.

 

Guillem Recasens

Recasens&Ros

www.recasens-ros.com

guillem@recasens-ros.com

M.- 659542452

T.- 93 4521614

0 comentarios

Dejar un comentario

¿Quieres unirte a la conversación?
Siéntete libre de contribuir

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.