Recasens&Ros, Orientación y Cambio Profesional

QUE ES LO QUE REALMENTE OBSTRUYE NUESTRA PROGRESIÓN PROFESIONAL

 

QUE ES LO QUE REALMENTE OBSTRUYE NUESTRA PROGRESIÓN PROFESIONAL

 

Esta es la gran pregunta que no todos acertamos a responder. Mucha gente se cree mejor de lo que realmente es y si fuera por ellos, las organizaciones se estructurarían de manera mejor y más eficiente. Es decir, después de un partido de fútbol todos somos grandes entrenadores.

Es cuestión de perspectiva y de la teoría de los círculos concéntricos. Si estamos en un departamento financiero y nuestra labor es la de contable, por ejemplo, sin duda habrá detalles que pueden mejorarse, pero nuestra visión es limitada. Si fuéramos responsable del departamento de contables, nuestra perspectiva es mayor y si somos directores del departamento financiero, aún mayor, y así hasta el Director General.

Por tanto, para ascender en una organización, a partir de cierto tiempo, no se trata tanto de conocimientos, sino de tener competencias. Y éstas han de manifestarse en logros. Esto es lo que nos hace crecer profesionalmente. Por ello, muchas personas en una situación de estancamiento deciden hacer un MBA.  Es una decisión acertada, sin duda. Las competencias se definen por cuatro aspectos:

  • Conocimientos
  • Aptitudes
  • Actitudes
  • Características psicológicas de la persona.

Nuestro valor profesional real se nutre del grado de cada uno de estos aspectos en nosotros. De ahí surge el problema cuando muchas personas “de confianza” son ascendidas por la antigüedad y no por las competencias. Y estas personas, conscientes de su mediocridad, temen a las nuevas generaciones que atesoran competencias y que están ansiosos por demostrar y poner en práctica. Estos “dinosaurios”, a los que cariñosamente en Recasens&Ros llamamos Simplicios, por su simpleza, son los verdaderos obstructores de nuestra progresión profesional. Porque el tener criterio en un departamento con un jefe mediocre es una competencia peligrosísima.

 

¿Pero en qué ayuda un consultor de carreras profesionales?

Un consultor de carreras ayuda a superar estos aspectos en un proceso sistemático y progresivo por fases en que se obtiene lo mejor de la persona. Desde la identificación de las causas, desde una perspectiva objetiva, de una insatisfacción laboral concreta, hasta el cambio de trabajo o de empresa.

Lo habitual es un cambio de organización en que nos valoren por nuestros resultados y no por las horas de estancia en la misma. Una empresa que nos forme, en caso de carencias, que confíe en nosotros y nos permita conciliar nuestra vida profesional y familiar.

Estas empresas existen, pero del mismo modo que buscan personas muy productivas, las barreras de entrada son altísimas para conseguir que se incorporen los más cualificados. Y estas barreras no deberían ser un obstáculo si hemos sido capaces de realizar un inventario de logros que demuestren nuestra competencia. En Recasens &Ros este apartado es el más complejo y productivo, porque nuestros clientes no son siempre conocedores de sus competencias reales.

De ahí surge un CV que con un contenido valioso, y que incorpora un elemento nuevo: no qué silla hemos calentado durante unos años, sino qué hemos conseguido en estos años. Nuestros logros. Evidentemente, las áreas de experiencia también deben estar, pero para posiciones iguales, las funciones también son iguales, y no es ahí donde hemos de incidir. Tenemos la obligación de destacar lo que hemos hecho y no seguir “lo que todo el mundo hace”, asesorados por amigos, cuñados o parientes que lo hacen con la mejor voluntad pero con escasa capacidad de ayuda.

 

Estos CV sí tienen saluda en el mercado de trabajo, porque aportan una información real, palpable y valorada por quien lee el CV.

Algunos clientes me han comentado que el hecho de hacer un inventario de logros es una especie de manera de alardear y adornar las cosas no siempre de manera tan real. Es incierto. un consultor de carreras nunca aconsejará una posición que no le corresponda a su cliente. Los logros de un junior son de junior, y son técnicos, y los de un directivo son de directivo, y las decisiones en ambos casos no tienen nada que ver.

Una vez enviados los CV al mercado de trabajo, de repente es posible que recibamos llamadas telefónicas para entrevistas. Es el momento en que todo el trabajo realizado por un consultor sale a la luz. Para evitar que el trabajo realizado se eche al traste por una entrevista de media hora, el consultor también puede ayudar a responder a las preguntas “clásicas en una entrevista”.

El resultado final suele ser satisfactorio en un alto porcentaje y la satisfacción más grande de un consultor de carreras profesionales es “perder” un cliente por su acceso a una posición que le encaje.

Guillem Recasens

Recasens&Ros

www.recasens-ros.com

Guillem@recasens-ros.com

T.- 934521614.

Dedicamos más tiempo  a planificar nuestras vacaciones que a planificar nuestro objetivo profesional.

Hay un hecho que creo que se repite en muchas ocasiones en las organizaciones. Todos los departamentos se quejan de la manera de actuar de los otros departamentos. Y no se trata de meras diferencias de perspectiva, sino que puede desembocar en auténticos conflictos. En ocasiones, se llega al esperpento que  para dar un simple mensaje al compañero que está a dos metros, se le remite un email.

Y cuando las decisiones vienen de las altas esferas, las críticas son incluso mayores y todo el mundo ejerce temporalmente de CEO diciendo lo que en realidad se debería o no hacer.

Mientras estas desavenencias estén controladas, y sean de tono bajo, no hay problema real. Usando un símil futbolístico, todo el mundo lo habría hecho mejor que el entrenador del equipo, a toro pasado. Por  tanto, todo el mundo tiene una visión deferente de una situación dependiendo del departamento, experiencia, visión del mundo en general, etc. Y ello no tiene por qué derivar en una problemática. Debería ser enriquecedor. El problema proviene cuando el que nos manda tiene una visión de la situación radicalmente opuesta a la nuestra. Si ello es repetido, premeditado y constante, puede llegar a ser causa de stress, ansiedad, o incluso dolencias de tipo psicológico.

La pregunta es: ¿existen muchos jefes que nos llegan a asfixiar? Los jefes tóxicos, ¿abundan?

Por supuesto que abundan  y son personas que no les importa que en nuestro trabajo estemos estancados a pesar de nuestros valores mientras ellos vayan ascendiendo poniéndose medallas. Mientras permanezcamos en la empresa, parece que todo nuestro mundo profesional se limite a nuestra organización, y cada día nos quejamos más, llegando  ser un tema obsesivo. Pero nada más lejos. Ya lo dijo Platón en el mito de la caverna. Hace falta hacer un impulso de ánimo, salir de la caverna,  y a ser capaz de ver qué más hay en el mercado de empresas.

Este impulso de ánimo se puede hacer motu proprio y el resultado suele ser muy pobre, o se puede hacer de manera sistemática, objetiva, ordenada y siguiendo un plan. Ello requiere un tiempo de observación: autoconocimiento profesional, saber nuestro auténtico valor de mercado y focalizar hacia aquellos trabajos que nos podrían encajar.

Si no lo tenemos claro,  o no sabemos cómo identificar buenas oportunidades, una manera fácil de ver alternativas a nuestro trabajo es simple: coger nuestra agenda de contactos y convocar entrevistas informativas del trabajo de nuestros conocidos: en qué consiste, que tipo de organización es, estilo de mando de los jefes, plan de carrera profesional, etc. Si esto lo hacemos con varios contactos, nos hacemos una idea aproximada de qué tipo de trabajo y organización nos puede apetecer.

Todo este proceso es el trabajo del consultor de carreras profesionales. Impulsa la transición de trabajo, aconseja y  acompaña en el proceso. De manera directa, objetiva y directa, con un plan de trabajo estructurado y muy completo. Y el cambio se consigue, sin duda.

Lo malo es que dedicamos más tiempo  a planificar nuestras vacaciones que a planificar nuestro objetivo profesional.

 

Guillem Recasens

www.Recasens-Ros.com

Guillem@recasens-ros.com

  1. 659542452.

 

 

La paradoja del balsamo de las vacaciones

LA PARADOJA DEL BÁLSAMO DE LAS VACACIONES (Y DE LOS FINES DE SEMANA).

Llegan las vacaciones para la mayoría de personas. Si estamos ocupados, las esperamos con ansia, incluso ya hace días que están planificadas.

Si estamos desocupados, la situación es distinta. De repente, hay un cierto desahogo, pues todos los que nos rodean dejan de hablar de trabajo y todo el mundo se equipara, pues en la playa o en la montaña vamos a descansar. Durante unos días se produce un efecto balsámico parecido al del fin de semana de la persona desocupada. Dura hasta el domingo por la tarde. En las vacaciones, esto ocurre hacia finales de agosto, en que de repente mucha gente vuelve al trabajo. Y entonces, repentinamente se acaba el efecto balsámico, y se vuelve a la realidad.

Incluso a muchas personas,  cuando falta una semana para volver al trabajo les entran todos los males. Y el día de su reincorporación representa un gran disgusto.

Entonces, ¿por qué no dedicar parte del tiempo de vacaciones a hacer un replanteamiento profesional? Si no lo hacemos, esto se puede deber a que “nos da pereza” y entran en juego los paradigmas profesionales:

  • No hay ofertas de trabajo… cada día hay más paro…
  • Dicen que todo está muy mal…y yo al menos tengo algo.
  • Llevo muchos Cv enviados y no me contestan… tengo mala suerte.
  • Odio mi trabajo, pero ya estoy acostumbrado…
  • ¡Que paliza hacer CV e ir a entrevistas de trabajo. ¡Pero si no tengo ni idea de cómo va todo esto!

Y muchos se consuelan con estos tópicos, y se auto engañan. Siguen a disgusto en su trabajo, insatisfechos, incapaces de pensar en que no todo termina en su actual trabajo. Durante vacaciones  es el momento en el que merece la pena dedicar un tiempo a tratar de responder a estas cuestiones, alejando los paradigmas.

 

Hay que saber entrar en acción, qué hacer para superar esta insatisfacción profesional  y cómo conseguir entrevistas ganadoras. En definitiva, todos tenemos derecho a  tener un trabajo que nos satisfaga. Recasens&Ros ayuda a este cambio de pensamiento.

 

Merece la pena seguir una senda trazada por un asesor de carreras profesionales,  que acompaña a las personas a superar su situación.

Es este el momento en el que las personas con espíritu de mejora y fuerza de voluntad aprovechan y deciden ponerse en manos de un asesor de carreras profesionales. Es un profesional independiente, con experiencia que puede y sabe ayudar en cualquiera de las dos situaciones. Recasens & Ros asesora en ambos ámbitos con resultados notables, y ésta es la dedicación principal de nuestro gabinete.

 

Guillem Recasens

 

Recasens&Ros

Grab Via Corts Catalanes 529, 1º 2ª

08011 Barcelona

T.- 934521614

M.- 659542452

Encontrar trabajo a los 50 es imposible

ENCONTRAR TRABAJO A LOS 50 AÑOS ES IMPOSIBLE

Esta afirmación es habitual en tertulias y en ocasiones todo parece indicar que es cierta.  Pero, por el contrario, se dice que las personas están a su máximo rendimiento hacia los 50 años.

¿Por qué existe, pues, esta sensación?  Porque persiste de manera contumaz un paradigma en cuanto a las carreras profesionales: el de “empleado para toda la vida”. Es decir, cuanto más joven sea el candidato elegido más tiempo podrá estar en la empresa.

Es la clásica miopía de muchas empresas de selección, de reclutadores y aún más de los mismos decisores en las empresas. Con todo ello no se tiene en cuenta que el candidato elegido, sin duda no se jubilará en la misma empresa.

Si es trabajador y ha conseguido logros, en un plazo de tiempo más o menos cercano escuchará cantos de sirena y si le surge una buena oportunidad para mejorar en su carrera profesional, se irá. Y vuelta a empezar con todo el engorroso sistema: prospección en el mercado, reclutamiento, selección, entrevistas, etc.

Otro aspecto de la miopía consiste en considerar a una persona despedida como un “mal trabajador”. Ver las cosas de este modo es de una torpeza preocupante. Sabido es que para que una persona esté bien en una empresa hacen falta como mínimo y con matices tres (3) elementos:

  • ·         Buen ambiente laboral.
  • ·         Capacidad de desarrollo profesional.
  • ·         Salario de mercado.

¡Cuántas personas de valor dejan empresas por la carencia de una de estas tres  “patas”! El proceso subsiguiente es que los que dejan la empresa son precisamente aquellos trabajadores  con posibilidades reales de encajar en otra empresa que cuide estos aspectos. Y normalmente, si están bien asesorados, los encuentran. Los que se quedan aceptando el statu quo de esta situación no tienen por qué ser malos trabajadores, pero tampoco precisamente buenos. El problema es que se burocratizan y su valor de mercado en caso de despido a los 50 años es muy bajo o negativo. Y este factor es el que  supone un freno a encontrar nuevas oportunidades profesionales: porque ellos mismos se auto descartan y ellos mismos se presentan como “fracasados” y esto se nota inmediatamente, especialmente si la persona ha estado tan solo en una sola empresa durante mucho tiempo.

Para estas personas es muy adecuado un proceso de “Coaching”, para aumentar su autoestima personal y mucho más,  una vez la haya recuperado,  un servicio de transición de carrera profesional.

Recasens&Ros es experto en este tipo de transiciones, pues proporciona este servicio con asociados externos y ha conseguido sacar a flote personas que ellas mismas se consideraban “incolocables”.

Guillem Recasens

Recasens&Ros

Gran Via 529 1º 2ª Barcelona 08011

T.- 934521614

Gotas de agua

El cambio de trabajo científico.

El cambio de trabajo “científico”: garantía de éxito.

El que escribe tenía un tío (hermano de mi padre) que pregonaba la teoría del “parchís científico”,  por la cual para ganar al parchís tenías que saber las combinaciones de todas las fichas propias y las de los contrincantes con una antelación  mínima de tres (3) jugadas. Era indefectible: siempre ganaba.

El cambio de trabajo o acceso a uno nuevo se puede hacer igualmente científico, y requiere una sistemática, un proceso y una anticipación a otros contrincantes.

1.- En primer lugar haya que saber bien cuál es nuestro valor profesional en el mercado de trabajo. En puridad, si todas las personas estuvieran contentas en sus puestos de trabajo, sería “0”. Nadie querría cambiar de trabajo, no se crearían posiciones a ocupar y el mercado de trabajo sería ideal. Pero eso no ocurre. Es importantísimo saber cuánto se  estará dispuesto a pagar en el mercado de trabajo por nuestros servicios.

2.- El segundo punto a estudiar es si tenemos un valor técnico o de gestión. Por definición, lo técnico se puede aprender y es un valor perecedero. Por ello, si somos técnicos, el cambio que podemos hacer será para hacer “más de lo mismo”. En cambio, merece la pena estar una temporada en una posición técnica y las personas mínimamente ambiciosas, siempre tendrán la oportunidad de hacer algún  trabajo de gestión. Y si se hace bien, pronto se le confiarán más labores de gestión.  Y de ahí, el salto es más fácil, pues la gestión es intangible, pero es la que aporta valor añadido.

3.- En tercer lugar, hay que tener una consciencia clara de cuáles son nuestros logros profesionales, que van más allá de las funciones.  De ahí,  un eventual empleador podrá ver nuestra utilidad para su proyecto. Si no tenemos logros demostrables nos convertimos en meros funcionarios burócratas abocados a la frustración.

4.- En cuarto lugar, todo ello hemos de ser capaces de reflejarlo en un CV. Pero no hemos hacer referencia en él a las funciones, pues para cargos iguales, las funciones son también iguales, y no nos distinguen. De ahí la importancia de los logros, pues dan idea de nuestras competencias profesionales y ahí redunda el éxito de nuestra candidatura.Es decir, se trata de que un tercero, por medio de los logros, pueda entrever las competencias demostradas en los mismos, y de ahi deducirá que le somos útiles.

Y recordad, la misión de un CV es única y simplemente, que nos llamen por teléfono a una entrevista.

Guillem Recasens

www.recasens-ros.com

Guillem@recasens-ros.com

Telf. 93 4521614